El aprendizaje de las tablas de multiplicar tradicionalmente es un hito académico. Parece que hay un antes y un después. Si un niño se sabe las tablas de multiplicar respiramos tranquilos pero ¡ay si no se las sabe! tenemos un problema.
De lo que no cabe duda es de la practicidad de saberse las tablas de memoria ya que nos ayuda a ser más ágiles con el cálculo mental y permitirnos realizar operaciones más grandes además de servir de base para realizar divisiones, comprender los múltiplos y divisores de un número o trabajar la proporcionalidad.
El método convencional que se emplea generalmente se basa en la memorización pura y dura pero esta manera mecánica de aprender resulta un obstáculo para la gran mayoría de los niños, además de ser un aprendizaje alejado de situaciones reales, concretas y cotidianas.
Por último, y no menos importante, es imprescindible que los niños aprendan con alegría e ilusión. Solo disfrutando con lo que hacen podrán aprender. Piensa en cualquier ámbito donde eres una pequeña o gran experta, seguro que disfrutas aprendiendo sobre esa materia. No aprendemos por obligación ni coacción ante un examen sino por diversión o por la satisfacción que nos produce lo aprendido.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada